Para tí


 Yo no sabía por entonces ni de tu existencia, pero ahora repasando mi vida, echando la vista atrás y pensando, sé que ya el universo nos tenía destinados al uno para el otro.

Fíjate yo actuando en los años 79 y 80, con 15 y 16 años en tu barrio, Carabanchel y tú por entonces una niña con 9 y 10 años posiblemente jugando en el parque acompañada de tus abuelos a los que adorabas o en tu casa haciendo los deberes del colegio porque según supe siempre fuiste una niña y después siendo adulta una persona muy responsable.

Por mi vida hasta llegar a ti habían pasado algunas chicas pero con ninguna llegué a tener una relación seria o estable, en aquellos años mi plena dedicación era a mi profesión que empecé a conocer y amar desde que era un niño con nueve años.

Cuando te conocí supe que eras diferente, en tu sonrisa, en tu simpatía al hablar, en lo detallista, en tu clase, en tu nobleza que rápido descubrí, etc.

El día 9 de noviembre de 1987 fue cuando empezamos a salir, tú tenías por entonces 17 años y yo 23, con la diferencia de que tú te habías dedicado a tus estudios y a salir con alguna amiga de vez en cuando, pero sobretodo hacías vida familiar.

Por mi parte mi vida la había dedicado de niño a ir al colegio y cuando descubrí mi vocación por ser torero siendo un niño con nueve años, iba a clases entre semana y a entrenar los sábados y domingos que era cuando no tenía la obligación de asistir a las clases.

Cuando te conocí ya le había dado la vuelta a España toreando por pueblos de nuestra geografía española e incluso en la zona sur de Francia.

Yo me había dedicado principalmente a torear y tú a estudiar.

A pesar de que yo tenía más experiencia de la vida por todo lo que había viajado y por la cantidad de gente que había conocido, tú me adelantabas en inteligencia y en estudios.

Juntos recorrimos más de media vida, fuimos novios durante tres años y después matrimonio durante treinta y cuatro, hasta tú partida casi siempre hemos estado juntos.

En julio próximo va a hacer dos años que decidiste abrir tus alas a la inmensidad del cielo, me parece increíble.

Te recuerdo a diario, todavía te sigo llorando de vez cuando, de hecho ahora al recordarte y escribir esto por ti, me emociono y no puedo contener mis lágrimas, ojalá estuvieras aquí para secarmelas con tus manos como alguna vez hiciste .

La casa es otra sin ti, yo me siento extraño sin ti, a veces río por fuera y lloro por dentro.

Salgo para distraerme y tú sombra del recuerdo me persigue.

El otro día estuve en un garito con un amigo y te recordaba en cada canción, a veces me apartaba del bullicio y me sentaba en alguna esquina del local y tú silueta la imaginaba por casi todas partes.

El mayor consuelo lo encuentro en nuestros nietos, Esmeralda cada día más guapa y más mayor y Adrián al que no llegaste a conocer es también un niño muy guapo, listo y tranquilo, quizás en eso el niño salió a tí y la niña en el carácter más a mí, en realidad Rocío, es en su forma de ser más como yo y Natalia, mas como tú, los niños, nuestros nietos sacaron el carácter de sus madres, aunque Cristian el padre de Adrián, al que si conociste es también una persona tranquila.

Marisol, imposible olvidarme de los 37 años que estuvimos juntos, sé que no te gustaba cuando me cabreaba y me metía con Dios, desde tu partida dudo de su existencia y a veces le maldigo con frecuencia, de niños nos pintaron un Dios que dicen que era muy bueno y que todo lo perdonaba, si es verdad que ese Dios existe que me perdone, pero yo empiezo a creer en otro Dios universal, en un Dios que fue el creador del mar, de las montañas, de las estrellas, del cielo y de la tierra, un Dios invisible que tiene tanta tarea que a veces juega las cartas de nuestra vida un poco al hazar. 

Y se confunde en el reparto de las cartas.

Personalmente creo que jugué todo tipo de partidas pero en ocasiones llevé muy malas cartas, así que en adelante espero mis partidas y juegos de la vida vengan destinados con mejores cartas.

Tú, "Juli"

Comentarios

Entradas populares de este blog

Unas palabras al maestro Rafael de Julia

¿Quién eres tu?

Aprendí