En la madrugada
Y volví a aquellos caminos donde recordaba tantas cosas. ¿Era yo, era mi imaginación, era lógico o ilógico pasar de un pensamiento normal y sensato a imaginar como era el país de las hadas y los duendes?. Otra vez me desperté en la madrugada y mis pensamientos e imaginación no alcanzaban límites. Lo mismo pensaba en aquel cuadro de rectas en todas direcciones hecho por ella con terciopelo e hilo que me daba por intentar comprender aquella realidad que me hacía desesperar pensando en aquella otra maldita timidez que solo yo comprendía. Tanto pensar en lo que yo quería, ¿ me estaría volviendo loco?. No me daba miedo el sueño de aquella locura, me daba miedo al despertar encontrarme con la realidad de mi cordura. No quería volver a recordar las conversaciones leídas con Dios, pensaba y no pensaba en las consecuencias de mis escritos, pero en el fondo me daba igual. ¿Serían capaces de descifrar mi complot entre mis letras y yo?. Que más da, que importa, si era una complicidad entre tú...