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Mostrando entradas de junio 14, 2026

En la madrugada

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 Y volví a aquellos caminos donde recordaba tantas cosas. ¿Era yo, era mi imaginación, era lógico o ilógico pasar de un pensamiento normal y sensato a imaginar como era el país de las hadas y los duendes?. Otra vez me desperté en la madrugada y mis pensamientos e imaginación no alcanzaban límites. Lo mismo pensaba en aquel cuadro de rectas en todas direcciones hecho por ella con terciopelo e hilo que me daba por intentar comprender aquella realidad que me hacía desesperar pensando en aquella otra maldita timidez que solo yo comprendía. Tanto pensar en lo que yo quería, ¿ me estaría volviendo loco?. No me daba miedo el sueño de aquella locura, me daba miedo al despertar encontrarme con la realidad de mi cordura. No quería volver a recordar las conversaciones leídas con Dios, pensaba y no pensaba en las consecuencias de mis escritos, pero en el fondo me daba igual. ¿Serían capaces de descifrar mi complot entre mis letras y yo?. Que más da, que importa, si era una complicidad entre tú...

Así nació

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 De pronto, una noche, me desperté a las cinco de la madrugada y comencé a escribir sentimientos que llevaba guardados desde hacía tiempo, junto con recuerdos y nostalgias de tiempos pasados y presentes. Aquella noche dio paso a otra madrugada, y luego a otra, y a muchas más. Sin darme cuenta, esas palabras fueron construyendo este blog que, poco a poco, empezó a ser visitado por mucha gente. Animado por amigos y periodistas, y alentado por el cariño de quienes se identificaban con mis escritos, nació lo que hoy es una realidad: el libro físico El Refugio de mis Sentimientos. Un libro que no nació con la intención de ser escrito, sino con la necesidad de expresar lo que el alma sentía. Porque, a veces, las palabras son el mejor refugio para los recuerdos, las emociones y la vida misma. Julián Maestro 

Tú imparable recuerdo.

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 Ya voy más de continuo a los caminos que dejé de frecuentar durante algún tiempo. Se me hacía mas duro el recuerdo que el trayecto de su recorrido, esos caminos donde siempre nos hablábamos mientras los transitaba, tú voz y tú conversación hacia esas rutas más amenas y menos duras. Durante mucho tiempo quizá un año o más estuve sin ir por allí, se me hacía durísimo ir por allí en soledad, sin escucharte, me tengo que acostumbrar a tu ausencia y no es fácil. Mi motivo diario eras tú  Marisol, no me termino de acostumbrar a vivir sin ti, daría parte de todo lo que pudiera por volver a estar contigo una vez más  Por aquí todo sigue igual pero de distinta forma para mí, escritos sin tus oídos para escuchar lo que me gustaría leerte. Recuerdo esa forma que tenías de mirarme tan especial. Nuestras conversaciones íntimas en nuestro nido de amor. Echo de menos tus besos, tus abrazos, hasta nuestros enfados que luego acababan en apasionantes reconciliaciones. Esos viajes tan boni...